Reglas para tener un beach body

Regla #1: Tener un cuerpo.

Regla #2: Ir a la playa.

FIN.

Este artículo fácilmente podría terminar aquí, pero hoy decidí profundizar sobre el tema ya que en las últimas semanas mi feed de Instagram, Facebook y un sinnúmero de revistas populares se han inundado con encabezados como estos: Reglas para lucir tu beach body, dieta para adelgazar 80kg en 3 días, conjuro para tener abs de impacto en una semana, o peor aún, artículos evidenciando a celebridades en la playa por tener celulitis o estrías.

Y aunque en los últimos meses mi tarea de aceptación propia ha marchado muy bien, mis esfuerzos por ignorar dichos mensajes mediáticos fueron inútiles ante la impotencia que me hacía sentir ver como se consume dicha información, como nos hacen creer que realmente hay un ideal de belleza universal con el que todos debemos de cumplir, me duele verlo porque en ocasiones yo también he llegado a creerlo y a poner en duda la belleza de mi cuerpo, cosa que nadie nunca debería de poner en juego.

Mi lucha por aceptar y amar mi cuerpo comenzó hace unos meses cuando decidí ponerle fin a años de mi vida desperdiciados pensando que mi cuerpo no era suficiente. ¿Suficiente para quién o qué?… ni yo misma lo sabía, pero había una parte de mi que solo entendía que tenía que buscar parecerme a algo lo cual no lucía nada como yo.

Desde que empece a ser consciente de que la gente -por alguna extraña razón- tenía el poder de señalar el cuerpo de las demás personas, comencé a escuchar comentarios sobre mi cuerpo…

Marco histórico / Fun fact: Cuando estaba en prepa, por más o menos un mes mi cuerpo dejó de responder, es decir, caminaba y mis piernas solo se rendían y me caía, nadie se explicaba por qué, incluso mi médico llegó a creer que tenía el síndrome de Guillain-Barré (Al final solo fue una intoxicación severa). Una de esas ocasiones mis piernas se rindieron y me caí de la parte más alta de las escaleras de mi escuela, yo estaba en shock y asustada, me llevaron a la enfermería, llamaron a mis papás y yo no podía parar de llorar del susto, en eso llega uno de mis compañeros del salón y me dice:

-Probablemente te caíste por tus piernas flacas, deberías de hacer ejercicio como Fulana de Tal –

¡¿Neta?! Imagínate el impacto que causa este comentario en ese preciso momento a  una niña de 16 años… Y esa anécdota es solo una de muchas ocasiones en las cuales recibí una opinión de mi cuerpo que yo no pedí.

Tras ese tipo de comentarios me volvía más vulnerable y cada que llegaba el verano inevitablemente lo que más quería usar eran minifaldas y shorts porque es lo más cómodo y lógico, sin embargo pase meses cubriendo mis piernas y muriéndome de calor debido a que me sentía insegura y no tenía ganas de recibir un comentario no requerido, ¿y cuando iba a la playa? que tortura, eso solo significaba dedicar horas a encontrar la manera de acentuar, minimizar u ocultar partes de mi cuerpo que no lucían “como debería”.

He tenido piernas delgadas desde que tengo memoria, algunas veces se notan más, otras menos, pero siempre han sido parte de mí y se han comportado de maravilla -a excepción de la intoxicación lol-, he pasado por periodos cuando pienso en ellas constantemente, y otros cuando ni siquiera recuerdo que “son un problema”, algunas veces he hecho ejercicio e intentado hasta lo imposible para llegar a tener un cuerpo voluptuoso, las he odiado apasionadamente y aveces solo sentía indiferencia, pero nunca, ni una sola vez, pensé poder llegar a quererlas.

Hasta que decidí que estaba cansada, ya habían sido muchos años desperdiciados tapándome con un pareo, muchas las horas que gasté sobre-analizando comentarios crueles, muchas las veces que me compare con otras niñas y muchas las ocasiones que me culpaba por no estar “buena como debería”, ya era demasiado tiempo juzgándome a mi misma y no podía gastar un minuto más en este juego. ¿Por qué me enfadaban tanto con esas piernas flacas? ¿o con esa figura infantil? Eso es lo que soy y lo que me ha acompañado toda mi vida, este cuerpo me ha llevado por lugares maravillosos, nunca me ha fallado y ha vivido los mejores momentos en mi historia ¿Entonces por qué estábamos peleados?  Este cuerpo es un emblema de los mejores momentos vividos y me pone triste todas las veces que puse la vanidad por encima de la experiencia y amor propio.

Con todo esto quiero aclarar un concepto erróneo que se tiene sobre aceptar tu cuerpo, muchos piensan que es algo negativo y que si aceptas tu cuerpo te estas dando por vencidx, pero no, no te estas dando por vencidx, estas avanzando, aceptar tu cuerpo es aceptar que todos los cuerpos son diferentes entre sí pero aun así todos merecen amor y respeto, así que te invito a hacer las paces contigo mismx, a aceptar tu cuerpo y amarlo como es y que este verano te quites el pareo y saques tu bikini…

Es tu cuerpo, es tu verano, ¡Disfrútalos!

EVERY BODY IS A BEACH BODY.

-Kass.

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