Amo la moda y por eso decidí dejar de comprar…

Como algunos sabrán, estudio moda desde hace 4 años, pero mi amor hacia esta industria surgió años antes de que el hacerla mi carrera profesional se hiciera oficial. Si me preguntan cómo fue que fui atraída a este mundo no sabría que decirles, solo recuerdo haber estado un día en la primaria diciendo que de grande quería ser cantante como Belinda y al día siguiente cambiar mi opinión diciendo que mejor quería ser diseñadora de moda… y pues eso no ha cambiado hasta el día de hoy.

Y aunque es cierto que la visión y metas que tenía respecto a la moda en ese entonces han cambiado de manera abismal al día de hoy, es un hecho que mi amor hacia la industria solo ha crecido y se ha arraigado cada vez más, pasando de ser algo que me gustaba a ser algo que vivo todos los días; en la escuela, en el trabajo, en mi tiempo libre y en mi pensamiento constante.

La moda es mucho más que modelos, glamour y vestirse bonito, es una de las industrias más grandes del mundo, una de las cuales provee más empleos y crea más ingresos, sin embargo, tristemente también es una de las más contaminantes y con condiciones de trabajo más precarias. 

Por ello, como muchos sabrán, desde hace casi dos años decidí cambiar mi estilo de vida y papel como consumidor de moda. Al enterarme del impacto negativo que tenía la industria de la moda  en el mundo y su población (más sobre  su impacto aquí) me uní a Fashion Revolution convirtiéndome en una de las embajadoras del movimiento en Monterrey y mi forma de ver la moda se transformó completamente.

Sigue siendo una industria que amo y vivo todos los días, por ello tomé la decisión de dejar de comprar… sí, dejar de comprar ropa de las grandes marcas de fast fashion, de todas estas empresas que nos hicieron pensar que estábamos siendo empoderados al poder comprar más por menos, cuando sin embargo, estábamos renunciando a nuestro poder como consumidor.

Y si ha sido difícil… no es nada sencillo cambiar todo un estilo de vida que se te ha impuesto prácticamente desde que naciste, pero al final de cuentas se siente bien saber que estas poniendo tu granito de arena al decir que no a esas vocecitas en tu cabeza que te gritan que compres ese vestido increíble de $800 pesos en H&M. ¡Si se puede chavos!

A lo largo de este tiempo me da gusto saber que son muchas las personas que se interesan por el tema y me hacen preguntas, mas sin embargo también son muchas las que se muestran indiferentes y pesimistas al respecto. Hace unos días le conté a una persona acerca del movimiento de Fashion Revolution y las actividades que estaremos llevando a cabo esta semana, a lo que me contesto preguntándome si realmente servía de algo todo este esfuerzo que hacía dejando de comprar y participando en estas actividades.

Mi respuesta fue un firme sí, si hace la diferencia. Todos nosotros, como habitantes de este planeta tierra, tenemos el poder de reescribir las reglas que nos han establecido y que no respetan los derechos humanos o bienestar ecológico del planeta. Cada vez que alzamos la voz ante estas grandes marcas y utilizamos nuestro poder como consumidor, ayudamos a ir formando un futuro diferente.

Necesitamos un cambio colectivo en nuestra relación con la producción y consumo moda, saber de dónde viene nuestra ropa y quién esta pagando por ese vestido de $300 pesos. Necesitamos ser conscientes de nuestro poder de consumo y de lo que estamos haciendo con nuestros valores políticos, morales y éticos basados ​​en qué consumimos y a quién estamos financiando monetariamente, comprender lo que nuestras las acciones del día de hoy significan en la historia de la moda perpetua.

Es momento de preguntarnos: ¿Por qué las grandes empresas reclutan niños para trabajar, en lugar de recibir educación? ¿Por qué madres están perdiendo a sus bebés no nacidos en estos lugares? ¿Por qué la moda esta fomentando una esclavitud moderna? ¿Por qué una industria millonaria esta creciendo a costa de vidas inocentes? ¿Por qué estamos ayudando a que esto suceda?

La moda es una forma de arte por ello debería consumirse como tal: lenta y conscientemente.

El cambio esta en nuestras manos y es sumamente sencillo, tomar decisiones más conscientes, informarse, esparcir el mensaje y hacer que nuestra voz sea escuchada.

¡Difunde el mensaje! ¡Tu puedes hacer la diferencia!

A continuación te comparto la página de Fashion Revolution donde encontrarás los eventos que se llevaran a cabo cerca de ti, así como artículos e información al respecto.

Si vives en Monterrey te invito a los 3 eventos que se llevarán a cabo en CEDIM y a RE-FASHION, evento para promover la moda ética en el Parque España, donde habrán talleres, pláticas (yo incluida) y mercado. ¡No faltes!

Tampoco olvides compartir tu foto en Instagram para preguntar: ¿Quién hizo mi ropa?

-Kass.

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